¿Qué ven los perros cuando huelen?

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Olfato Canino

El olfato es indiscutiblemente el primer sentido de los perros. En segundo lugar está el oído, en tercer lugar el tacto y por último la vista y el gusto. En el ser humano el orden es: vista, oido, olfato y tacto.

Esta diferencia tan importante a la hora de captar lo que nos rodea, hace imprescindible que tengamos que esforzarnos para comprender el mundo en el que un perro se desenvuelve.

La potencia de su olfato, permite al perro tener una visión olfativa impresionante.  El olfato de un perro dispone de 200 a 300 millones de receptores olfativos, repartidos en 200 centímetros cuadrados, frente a los 5 millones de receptores en 3 centímetros cuadrados del ser humano.

Por esta razón, cuando el perro está concentrado en un olor, pone toda su atención en él para obtener la máxima información, por lo que seguramente será difícil que atienda a nuestras órdenes. Para algunos olores, el perro tiene una sensibilidad un millón de veces superior a la del ser humano.

El olfato le abre las puertas de todo un universo que a nosotros se nos escapa. Al pasear por la calle, la nariz de nuestro perro es como una antena que lo conecta con la totalidad del ambiente. Puede percibir el aroma de alguien que pasa en un coche, el contenido del cubo de las basuras del vecindario, el sexo, raza, edad, enfermedades y estatus social de todos los perros y gatos que han pasado durante los últimos días por la calle y hasta cada tipo de árbol, con todos los pájaros e insectos que viven en él.

Por eso, a la hora de salir a la calle, suelen reaccionar con ansiedad y exaltación, ya que son millones de estímulos los que les llegan. Por poner un ejemplo que nos haga imaginar lo que perciben, imaginad que al salir de casa hay tres pantallas gigantes proyectando sendas películas de acción, mientras una orquesta sinfónica toca “la novena de Beethoven” y AC/DC toca “Thunther”, mientras Arguiñano cocina unos huevos fritos con panceta y su hermana prepara unos Gofres con chocolate…

El olfato en la rutina.

Hemos de decir la verdad, los perros usan el olfato porque necesitan usar el olfato y nosotros los seres humanos, por mucho asco que nos de verlos oler algunas cosas algunas veces, no debemos impedírselo.
Lo utilizan para reconocer y saludar los demás perros, especialmente oliéndose la zona del culete. Esta rutina es socialmente BÁSICA. Lo utilizan para conocer las novedades del barrio, si hay nuevos miembros en la comunidad canina, si la perrita de la esquina está en celo, es como leer el periódico y enterarse de todos los cotilleos del barrio.

La zona del cerebro que se ocupa de gestionar esta información y que es capaz de archivarla y guardarla durante años es mucho mas grande que la de los seres humanos. Se trata de un verdadero archivo de olores.

Educación olfativa.

Una vez que sabemos que para los perros es fundamental utilizar sus capacidades olfativas, se me ocurren dos conclusiones:

1/ Debemos respetar los momentos olfativos de nuestros perros porque les relajan.

2/ Podemos trabajar desde cachorritos para que aprendan a disfrutar de este momento con ejercicios sencillos de búsqueda que afianzan la confianza con nuestras mascotas y que les ayudan a mantenerse felices y equilibradas.

En Escuela Don Perro, estamos trabajando como primicia, los ejercicios olfativos.